S’Hort del Rei
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🔍 Encuentra el coche perfecto para tiEn el vibrante y a menudo bullicioso corazón de Palma, justo donde el poder histórico de la ciudad se manifiesta con más fuerza, existe un refugio inesperado. Es un lugar donde el sonido predominante no es el tráfico de la Avinguda d’Antoni Maura, sino el murmullo constante del agua que fluye por acequias y fuentes. S’Hort del Rei, el «Huerto del Rey», es mucho más que un simple jardín; es la antesala monumental de Palma, un espacio de transición que sutura con elegancia los tres pilares del poder de la capital balear: el poder real del Palacio de la Almudaina, el poder religioso de La Seu y el poder cívico y comercial del Passeig del Born.
Lo que muchos visitantes no saben es que este oasis de calma no es una reliquia medieval intacta, sino una brillante reinterpretación del siglo XX. Es un homenaje a la herencia de Al-Andalus de la isla, un parque de esculturas al aire libre de acceso totalmente gratuito y, sobre todo, un lugar diseñado meticulosamente para la pausa. Aquí, bajo pérgolas cubiertas de buganvillas y junto a obras de Calder y Subirachs, la historia de Palma no solo se ve, sino que se siente. Este jardín es el punto de partida esencial para comprender la compleja superposición de culturas que define a la ciudad.
El Alma del Jardín: Un Filtro Sensorial en el Corazón de Palma
Entrar en S’Hort del Rei es como activar un filtro sensorial. El diseño del jardín, descrito por los locales como «íntimo», tiene un protagonista indiscutible: el agua. El arquitecto se inspiró directamente en el Jardín de la Acequia del Generalife de Granada, entendiendo que en la tradición jardinera andalusí, el agua es sinónimo de vida, pureza y meditación. Las fuentes, estanques y pequeños canales (acequias) no son meros elementos decorativos; son una barrera acústica deliberada. El sonido constante del agua enmascara el ruido de la ciudad y envuelve al visitante en una atmósfera casi meditativa.
Esta calma se ve reforzada por la arquitectura vegetal. Hileras de cipreses aportan verticalidad y solemnidad, mientras que las pérgolas ofrecen una sombra densa y bienvenida, especialmente en los calurosos mediodías de verano. Estas estructuras, a menudo cubiertas de buganvillas trepadoras de un fucsia intenso, crean túneles de frescor que invitan a bajar el ritmo. La paleta vegetal se completa con palmeras, naranjos y acacias, una mezcla mediterránea que evoca el pasado del lugar como un huerto fértil, creando un espacio donde la naturaleza y el diseño se unen para forzar una pausa, una respiración profunda en medio del recorrido turístico.
La Memoria Reinventada: De Huerto Real a Joya Neoislámica
La historia de S’Hort del Rei es una fascinante lección sobre la memoria y la reinvención de Palma. Su nombre, «El Huerto del Rey», es literal. En el siglo XIV, esta área, entonces situada fuera de las murallas de la ciudad, era el huerto privado del Palacio Real de la Almudaina. Era un espacio productivo donde se cultivaban frutas, verduras, flores y plantas medicinales para abastecer a la corte real. Este huerto medieval original sirvió a los reyes durante siglos, pero su destino cambió drásticamente con la expansión urbana de Palma. En el siglo XIX, la zona fue urbanizada, el huerto desapareció y su memoria se perdió bajo nuevos edificios.
Lo que vemos hoy no es, por tanto, un jardín medieval conservado, sino una brillante recreación moderna. El jardín actual es fruto del «Plan Alomar», un gran proyecto de reforma urbanística de Palma, y fue diseñado en la década de 1960 por el influyente arquitecto y urbanista mallorquín Gabriel Alomar Esteve. Alomar tomó una decisión estética fundamental: en lugar de un diseño contemporáneo, optó por un estilo «neoislámico» o «andalusí». Esta elección no fue casual. Fue un homenaje deliberado al pasado de Al-Andalus de la isla y, sobre todo, una forma de crear un diálogo estético directo con el Palacio de la Almudaina que se alza sobre él, un edificio que fue originalmente una alcazaba árabe. Alomar no restauró un jardín; recreó una memoria perdida, regalando a Palma un espacio que conecta sus raíces árabes con su presente.
Un Museo al Aire Libre: Tesoros Arquitectónicos y Escultóricos
S’Hort del Rei funciona como una galería de arte al aire libre, donde el paisajismo neoislámico de Alomar sirve de escenario para piezas históricas y contemporáneas de gran valor. El diseño en sí se basa en terrazas, estanques reflectantes, fuentes de inspiración nazarí y las icónicas pérgolas que estructuran el paseo. Sin embargo, los verdaderos protagonistas son los elementos singulares que encontramos en él.
El Arco Medieval (Arc de sa Drassana)
Es, con diferencia, el elemento arquitectónico más antiguo y auténtico del conjunto. Este imponente arco gótico no es decorativo; es un vestigio real del siglo XIII. Era la entrada marítima a las *drassanes* (atarazanas o astilleros) reales del palacio. Es un testimonio fascinante de cómo ha cambiado la línea de costa: en la Edad Media, el mar llegaba hasta los pies de la Almudaina, y este arco era la puerta de entrada de los barcos al poder naval de Mallorca. Hoy, enmarca un estanque con cisnes, un eco poético de su pasado marítimo.
Es Foner (El Hondero Balear)
Dominando uno de los estanques, esta escultura de bronce es un poderoso símbolo de la identidad balear. Representa a los famosos honderos de las islas, temidos mercenarios en las Guerras Púnicas. Es una obra capital del escultor mallorquín Llorenç Rosselló, influenciado por Rodin. Curiosamente, la escultura es muy anterior al jardín; fue creada en 1898 y ganó una medalla en la Exposición de Bellas Artes de ese año, encontrando aquí su hogar definitivo décadas después.
Los Maestros Modernos: Calder y Subirachs
El jardín integra de forma sublime el arte contemporáneo. Entre la vegetación, descubrirás *Nancy* (1973), un elegante móvil del maestro cinético Alexander Calder, cuyas formas se mecen suavemente con la brisa marina. A pocos pasos, se alza *Jònica* (1979), una columna estriada obra de Josep Maria Subirachs, el mismo escultor conocido por su controvertida obra en la fachada de la Pasión de la Sagrada Familia de Barcelona.
La Confusión de Miró: Un Consejo Clave
Muchas guías incluyen erróneamente una famosa escultura de Joan Miró dentro de S’Hort del Rei. Es crucial aclarar esto para evitar búsquedas infructuosas: la obra *Femme-Monument* (o *Monument a la Dona*, 1970), no se encuentra en el jardín principal. Se ubica junto a él, en la adyacente calle Palau Reial, presidiendo la escalera que sube al palacio. Esta monumental pieza de bronce, que Miró basó en el ensamblaje de un huevo y una pastilla de jabón usada, forma parte del conjunto artístico de la zona, pero no debe buscarse bajo las pérgolas del jardín.
Guía Práctica para Visitar S’Hort del Rei
Una de las mejores características de S’Hort del Rei es su absoluta accesibilidad. Es un espacio pensado para ser vivido sin barreras.
Horarios y Precios
La entrada es completamente Gratis. No hay taquillas, ni tornos, ni horarios. El jardín funciona como un parque público de paso, abierto las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Esto lo convierte en un lugar perfecto tanto para un paseo matutino como para una parada nocturna, cuando las fuentes están iluminadas y la atmósfera es aún más mágica.
La visita no requiere una gran inversión de tiempo. Se puede recorrer en unos 30 minutos si simplemente se pasea y se toman fotos. Sin embargo, para absorber verdaderamente su atmósfera, te recomendamos reservar entre 45 y 60 minutos. Este tiempo extra permite sentarse en uno de sus muchos bancos de piedra, leer, descansar del sol o simplemente observar el ir y venir de gente hacia la Catedral.
Cómo Llegar
La ubicación de S’Hort del Rei es, sencillamente, el kilómetro cero monumental de Palma. Se encuentra «a los pies» del Palacio de la Almudaina y la Catedral, en la Avinguda d’Antoni Maura, 18.
- A Pie: Es la forma más natural de llegar. Es un paso obligado en cualquier ruta turística que conecte la Lonja, el Born y la Catedral.
- Transporte Público (Autobús EMT): La conexión es excelente. Múltiples líneas de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) paran literalmente en la puerta. Las líneas más convenientes son la 3, 4, 7 y 20. Las paradas clave a buscar son «Plaça de la Reina», «Antoni Maura» o «Plaça de Joan Carles I – Catedral», todas a menos de dos minutos a pie.
- Coche: No es recomendable debido a la dificultad para aparcar en el centro. No obstante, justo debajo del Parc de la Mar (cruzando la calle) se encuentra el aparcamiento subterráneo «Parking Antoni Maura», aunque suele ser caro.
Servicios y Facilidades
S’Hort del Rei es un oasis de pausa, no un parque de servicios completos. Lo que sí encontrarás es una infraestructura perfecta para el descanso. El jardín está repleto de bancos, tanto de piedra como de madera, estratégicamente situados bajo las pérgolas. Su principal servicio es la sombra abundante, que lo convierte en un refugio vital durante las horas de máximo calor. Los caminos principales son anchos, pavimentados y, en su mayoría, accesibles para carritos de bebé o sillas de ruedas, especialmente si se accede desde el nivel de la Avinguda d’Antoni Maura.
Lo que no hay son servicios como aseos públicos (los más cercanos están en el parking subterráneo del Parc de la Mar o en los bares y restaurantes cercanos) ni quioscos de bebidas o comida. Es un lugar para llevar tu propia botella de agua y disfrutar de la sencillez.
El Momento Perfecto para Encontrar la Calma
S’Hort del Rei se puede disfrutar de dos maneras muy diferentes, dependiendo de lo que busques.
El consejo de los locales es visitarlo a primera hora de la mañana (sobre las 9:00h) o al atardecer (entre las 19:00h y las 20:00h). En estos momentos, las grandes masas turísticas aún no han llegado o ya se han retirado. El jardín recupera su atmósfera meditativa, la luz es dorada y suave, perfecta para la fotografía, y el único sonido es el de las fuentes.
Sin embargo, existe una alternativa muy práctica: el mediodía. Aunque habrá más gente, S’Hort del Rei cumple su función de «oasis» de manera literal. Cuando el sol castiga con fuerza las explanadas de la Catedral y el asfalto de Palma, este jardín se convierte en el mejor refugio de la zona gracias a su sombra densa y al frescor que proporcionan la vegetación y la evaporación del agua.
Consejo Insider: Usa el jardín como un «climatizador» natural. Si visitas Palma en verano, planifica tu ruta para cruzar S’Hort del Rei entre las 13:00 y las 16:00. Es la parada perfecta para recargar energías antes de seguir explorando.
El Epicentro Monumental: Qué Ver Cerca
La ubicación de S’Hort del Rei es su mayor ventaja estratégica. No es un destino aislado, sino el corazón de un «triángulo de oro» monumental, donde todo está a menos de cinco minutos a pie.
- Palacio Real de La Almudaina: Inmediatamente encima del jardín. El palacio, antigua alcazaba árabe y residencia real, es la continuación natural de la visita.
- La Seu (Catedral de Mallorca): A solo unos pasos, subiendo las escaleras junto a la Almudaina. La imponente catedral gótica es la joya indiscutible de Palma.
- Parc de la Mar: Cruzando la Avinguda d’Antoni Maura, este gran parque moderno con su lago de agua salada ofrece las mejores vistas frontales de la Catedral y las murallas.
- Passeig del Born: Conectado por la parte superior del jardín, es el bulevar más elegante de Palma, ideal para compras, pasear o tomar un café.
- La Lonja (La Llotja): A cinco minutos a pie, esta obra maestra del gótico civil mallorquín es otra visita imprescindible en la zona.
Capturando la Esencia: Los Mejores Puntos Fotográficos
S’Hort del Rei es un lugar excepcionalmente fotogénico, que ofrece composiciones que mezclan naturaleza, arquitectura y arte.
- El Marco Histórico: La foto más icónica se obtiene utilizando el Arc de sa Drassana como un marco natural. Fotografiar el estanque y los cisnes a través del arco de piedra crea una imagen atemporal que conecta el presente del jardín con su pasado naval.
- El Contraste de Poder: Sitúate bajo las pérgolas verdes y fotografía hacia arriba, buscando el contraste entre la sombra y la vegetación del jardín y las imponentes murallas ocres del Palacio de la Almudaina que se elevan sobre él.
- Detalles de Arte y Agua: Busca los primeros planos de las esculturas. «Es Foner» ofrece una gran foto con su reflejo en el estanque. Asimismo, los detalles de las acequias y las fuentes, capturando el movimiento del agua con la luz del sol filtrándose entre las hojas, transmiten la esencia del lugar.
- El Móvil de Calder en Movimiento: Ten paciencia y captura el móvil de Alexander Calder con el cielo azul de fondo, esperando un golpe de viento que lo ponga en su danza silenciosa.
S’Hort del Rei es la prueba de que los lugares más valiosos de una ciudad no siempre son los más grandes ni los más caros. Es un espacio gratuito que ofrece un valor incalculable: una pausa. Es un jardín que pide ser usado, no solo observado. No lo visites con prisa, como un ítem más en una checklist turística. El verdadero secreto es usarlo como lo hacen los locales: como una sala de espera de lujo antes de visitar la Almudaina, o como el refugio perfecto para disfrutar de un helado comprado en el Born. Ven cuando la luz sea suave y el único sonido sea el murmullo del agua, y sentirás el verdadero pulso de Palma.
